💡 Haga clic en las imágenes para alternar entre las versiones original y traducida
La importancia del 'sistema administrativo' demostrada por Corea del Sur, Taiwán y Singapur
*Para quienes no hayan leído las entregas anteriores de la serie sobre economía del desarrollo, se recomienda consultarlas.
① "Por qué Corea del Sur, Taiwán y Singapur se cortaron el brazo derecho justo antes del desarrollo económico" (https://www.fmkorea.com/9894107417)
② "La razón por la que es difícil que un país pobre tenga éxito... ¿Por qué solo 14 países lo lograron?" (https://www.fmkorea.com/9898151708)
----------------------------------------
La voluntad del líder no es suficiente... Un 'sistema administrativo riguroso' es absoluto para los países en desarrollo
- Stephen Bryan, experto en economía del desarrollo
https://hiddenrules.substack.com/p/commitment-is-necessary-but-not-sufficient
En el artículo anterior (https://www.fmkorea.com/9894107417) se trató la 'voluntad' de los niveles más altos. Se trata de la decisión del poder gobernante de imponer sacrificios dolorosos primero a su base de apoyo principal antes de que aparezcan resultados visibles.
- Corea del Sur: Arrestaron sin piedad a empresarios líderes.
- Taiwán: Confiscaron y redistribuyeron tierras de los partidarios originarios de China continental, quienes eran fuertes patrocinadores del Kuomintang.
En este artículo, tomamos esta 'voluntad' como premisa básica y nos preguntamos lo siguiente: ¿Por qué, habiendo tenido la misma voluntad firme, algunos países lograron un milagro mientras que otros se quedaron con las manos vacías?
◇ Cómo se ve un sistema administrativo cuando funciona correctamente
En 1961, el Consejo de Planificación Económica de Corea del Sur, a diferencia de los ministerios de planificación ordinarios, controlaba incluso el presupuesto.
Todos los demás ministerios debían obtener la aprobación del Consejo de Planificación Económica para conseguir presupuesto.
Las empresas que deseaban préstamos debían presentar objetivos de exportación concretos y cumplirlos sin falta; de lo contrario, se les cortaba el flujo de fondos.
Se celebraban reuniones mensuales de revisión de desempeño para presionar a las empresas.
Incluso las grandes empresas comerciales integrales perdían su calificación si no alcanzaban los objetivos de exportación (cuatro empresas fueron expulsadas entre 1979 y 1984).
Estos resultados deslumbrantes no se debieron en absoluto al genio individual de un ministro o a técnicas de planificación detalladas. Detrás de esto, había un único mecanismo estructural que funcionaba sin excepciones ni concesiones: los recursos estatales se entregaban solo cuando se obtenían resultados.
◇ Donde la voluntad se detuvo: El fracaso de Perú y Egipto
Perú (régimen de Velasco) y Egipto (régimen de Nasser) contaban con todas las apariencias necesarias para el crecimiento económico: agencias de planificación con autoridad de reforma, economistas de alto nivel y excelentes documentos de política, además de poseer la máxima voluntad. Sin embargo, los resultados fueron desastrosos.
- Perú (ruptura en la etapa de ejecución): Quienes controlaban y quienes eran controlados eran parte del mismo grupo. Como el Ministerio de Agricultura nombraba directamente a los directivos de las cooperativas, las estrictas condiciones de desempeño exigidas por la agencia de planificación ni siquiera llegaban al terreno empresarial. Solo se revisaban los datos, pero no había castigos posteriores.
- Egipto (condiciones incorrectas): El sistema funcionaba, pero el destino era erróneo. Las empresas estatales garantizaban el empleo sin productividad, los préstamos lucrativos fluían hacia empresas incompetentes y los subsidios llegaban a la base de apoyo principal sin ninguna contraprestación. La responsabilidad dolorosa se trasladaba únicamente a los opositores.
El fracaso de ambos países no es simplemente una cuestión de dónde se usaron los recursos. Podrían haber impuesto condiciones de desempeño severas incluso al dar recursos a su base de apoyo, pero esparcieron el dinero sin condición alguna.
Esto se debió a que el sistema administrativo fue capturado (Perú) o a que el sistema se dirigió hacia fines equivocados, como la protección del empleo en lugar del crecimiento económico (Egipto).
◇ La administración que conecta la voluntad con el resultado
Un sistema administrativo riguroso es el engranaje institucional (personal, presupuesto, condiciones de desempeño) que permite que la voluntad firme de los niveles más altos se traduzca en resultados económicos reales o, por el contrario, que derive en el favoritismo hacia los grupos de poder.
Esto es completamente diferente de la capacidad nacional o la voluntad de la cúpula. Incluso si hay voluntad y capacidad de sobra, si el sistema administrativo no existe o se usa solo para favorecer a los allegados, es solo una cáscara que no genera ningún cambio. Un sistema administrativo riguroso funciona mecánicamente, sea cual sea el objetivo. Corea del Sur utilizó este sistema para el crecimiento impulsado por las exportaciones, y Estonia lo utilizó para una disciplina fiscal liberal de mercado.
◇ Cuatro formas de funcionamiento del sistema administrativo por país
- Corea del Sur: Control basado en principios y reglas
Corea del Sur estableció 'principios' firmes en lugar de evaluaciones individuales minuciosas. Si una empresa presentaba una carta de crédito de exportación, recibía automáticamente tasas de interés preferenciales sin más preguntas.
El sistema administrativo riguroso controlaba la totalidad de los fondos vitales, como préstamos estatales, divisas y licencias de importación.
Como el Estado era la única fuente de dinero, los chaebols tenían que depender totalmente de este sistema.
Este sistema se puso en marcha sin piedad desde el punto de partida (1961), no después de que se confirmaran los resultados.
*Factor de éxito: Antes de exprimir a las empresas, el poder gobernante asumió primero el costo. Arrestaron masivamente a empresarios y eliminaron de un tajo los privilegios de importación (unificación del tipo de cambio) que protegían a sus allegados. El 'registro de sacrificio previo' mostrado por el régimen dio una fuerza poderosa a las severas condiciones de desempeño.
- Taiwán: El personal es la política
Taiwán colocó a burócratas de élite rigurosamente entrenados en puestos clave.
A principios de la década de 1950, siete facultades clave, como permisos de fábricas, divisas y préstamos, se concentraron en manos de un solo burócrata llamado Yin Chung-jung. Él descubrió el talento de Wang Yung-ching buscando en los depósitos bancarios y le otorgó todos los privilegios de una vez (fundación de Formosa Plastics).
Aunque la organización se dividió y cambió innumerables veces (creación de ITRI, TSMC, etc.), los estrictos criterios de evaluación de inversiones y el sentido de vocación profesional de los burócratas sobrevivieron firmemente.
Incluso durante la peor recesión económica de 1974 (crecimiento inferior al 2%, inflación del 47%), impulsaron la inversión en semiconductores con determinación, sin usar la crisis inmediata como excusa. Taiwán controló la etapa de difusión tecnológica en lugar del flujo de dinero, y eso fue suficiente.
- Singapur: Un sistema que se reproduce a sí mismo
A diferencia de Taiwán, que concentró el poder en individuos, Singapur implantó ese poder en la institución misma.
Los burócratas de la Junta de Desarrollo Económico (EDB), lanzada en 1961, actuaban como una ventanilla única omnipotente que gestionaba todos los permisos gubernamentales necesarios para los inversores extranjeros.
El sustento del burócrata (ascenso) estaba estrictamente ligado a la atracción de inversiones y a la obtención de los resultados prometidos. Aunque los predecesores se marcharan, los sucesores heredaban las mismas herramientas y el mismo modo de supervivencia.
Cuando llegó la primera recesión, el gobierno recortó en 15 puntos porcentuales las contribuciones de ahorro para la jubilación de los trabajadores. El partido gobernante impuso el dolor a su base de apoyo principal incluso antes de que terminara la crisis.
- China: Apostar la vida (carrera) del burócrata
China utilizó el ascenso y la destitución de los burócratas como arma en lugar del dinero.
Al permitir que los gobiernos locales se quedaran con el dinero que generaban directamente, vincularon el ascenso de los burócratas locales totalmente a los resultados del crecimiento económico. Si lograban resultados, ascendían; si fallaban, perdían su puesto sin piedad (demostrado con datos de 1979 a 1995).
Alrededor de 1984, el sistema administrativo demostró ser real al ver a burócratas ser despedidos en cadena por bajo desempeño. En 1994, se dirigieron contra los gobiernos locales que habían obtenido los frutos más dulces de la reforma y recuperaron el poder de asignación de recursos hacia el centro. Al golpear sin piedad no solo a los opositores sino también a los mayores beneficiarios, elevaron la confianza al máximo.
◇ Conclusión: El único requisito verdadero
Los sistemas de estos cuatro países parecen totalmente diferentes. Esto se debe a que no copiaron el sistema de otros, sino que los diseñaron intensamente según sus propios entornos políticos y económicos. Sin embargo, comparten una única esencia: mientras la cúpula asumía el sacrificio de sus propios aliados, este sistema de condiciones funcionaba sin excepciones.
- Egipto y Perú: Fracasaron rotundamente al operar solo un sistema superficial sin sacrificios.
- Corea del Sur y China: Utilizaron los recursos estatales y los ascensos como armas para barrer a las empresas y burócratas incompetentes.
- Irlanda y Estonia: Ataron el flujo de dinero futuro mediante leyes o acuerdos tripartitos para compartir el dolor de la crisis.
La confianza no se puede fabricar mediante políticas.
Para que un sistema administrativo funcione correctamente, es esencial la dolorosa condición de que cualquiera sea castigado sin excepción. La verdadera confianza se construye solo cuando se demuestra visualmente que esta hoja cae no solo sobre los enemigos políticos, sino también sobre los allegados al poder. Por más que se coloquen burócratas de élite o se reformen las instituciones, si no hay un registro de sacrificio donde se haya cortado la propia carne, ningún remedio funcionará.
Un gobierno sin registros de sacrificio va más allá del simple fracaso; se degenera en el favoritismo hacia los grupos de poder y hunde al país en un abismo aún más terrible. Los países exitosos tuvieron el valor de asumir la pérdida primero, incluso en periodos de oscuridad donde no se veía el camino. La confianza que transforma una nación no se obtiene gratis, sino que se construye directamente cortando huesos y derramando sangre.
*Stephen Bryan ha liderado el 'Índice de Prosperidad Legatum (Legatum Prosperity Index)' en agencias gubernamentales y campos de desarrollo y estrategia en el Reino Unido, Medio Oriente y África. Actualmente es presidente del Consejo Asesor de Seguridad Social del Reino Unido.
Fuente: https://www.fmkorea.com/best/9904354962